Literalmente estoy en una de las semanas mas cabronas en base a gastos, por que tengo demasiado trabajo universitario y como todo un buen pendejo ya me mame todo el baro en trago, taxis y cajetillas de cigarros sin olvidar los desayunos o comidas los cuales me pude haber ahorrado comiendo en casa pero awebo me quería chingar esos pinches tacos todas las tardes, y para colmo estoy realizando un pinche evento el cual servirá para desarrollar un espíritu emprendedor y competitivo atraves de muestras comerciales en el cual calificaran una imagen corporativa, creatividad, organización, calidad de productos, presentación, etc.
¡NO VENGAN CON MAMADAS ¡ Pinche trabajo el cual dejaron desde hace 2 meses & a solo 5 días de entregarlo intento ponerme las pilas yo solo por que siempre me gusta hacer equipo con mis amigos & resulta que mis amigos son igual de webones que yo así que juntos no damos una.
Estoy triste, decepcionado de una actitud demasiado pendeja que tuve el viernes por la noche & ahora que no puedo dormir como muchos otros días me vivo preguntando ¿Cuando nos debemos detener, cuando es suficiente? como sentir paz y tranquilidad con lo obtenido, ser capaz de disfrutar sin desear nada mas, controlar las ansias de buscar lo siguiente, de dejar de pensar que lo que no tenemos es lo que nos puede hacer feliz.
Entiendo que la propia naturaleza humana tiene el bicho incorporado, que si no tuviéramos esas ganas de superación esa inconformidad aún andaríamos desnudos, viviendo en cuevas y cazando pequeños animales; eso me parece comprensible y bueno como un tema de raza humana y hasta de superación personal; pero tiene que haber un límite, en especial en lo personal.
Me he pasado parte de mi vida dinamitando mis oportunidades, pensando que justamente lo que no tenía era lo mejor a lo que podía aspirar, me he saboteado a mi mismo soñando que era dueño de lo ajeno, que el bocado de la otra mesa era mas sabroso, he sido, y quizás aún soy, un “boicoteador” de mi propia vida; tal vez por eso nunca me siento del todo cómodo en mi piel, por que creo que otra piel es mejor que mi piel.
Pienso que se necesita mucho valor para detenerse, tanto o mas que el necesario para avanzar, por que avanzar es un impulso natural en tanto que detenerse implica la renuncia a seguir buscando, el darnos por satisfechos con la respuesta, tomar como válida la verdad que la vida nos entrega o, finalmente, reconocer nuestro propio cansancio.
Soy un inconforme, un inconforme inmovil, donde las cosas se manifiestan mas en mis pensamientos que en mis movimientos, pero eso es parte de mis innumerables deficiencias; creo en la superación y creo en la lucha para lograrla, pero empiezo a entender que el equilibrio se da también aceptando y aprovechando esas aceptaciones como parte de lo que nos permite vivir.
La vida es como la rueda de un auto y yo como el perro que le ladra mientras la persigue, ¡Que perra es la vida joder!